Aprender un idioma es una de las aventuras más enriquecedoras que puedes emprender, pero llega un momento en que el esfuerzo necesita una recompensa tangible que el mundo sea capaz de reconocer.
Seguro que te has visto en esa situación: sabes que te defiendes bien, que entiendes las series sin subtítulos y que podrías mantener una conversación en un entorno profesional, pero cuando una oferta de empleo o una beca universitaria te pide acreditarlo, surgen las dudas.
Si te preguntas qué certificado de inglés es mejor para tu caso concreto, o si esa titulación que obtuviste hace años sigue teniendo validez hoy en día, has llegado al lugar indicado. En esta guía, desgranamos las opciones más reconocidas de 2026 para que tu elección sea una inversión segura.
La seguridad de contar con un respaldo oficial
Vivir en un mundo tan conectado significa que tu competencia ya no es solo la persona que tienes al lado, sino profesionales de cualquier rincón del planeta. En este escenario, las empresas y las instituciones educativas necesitan una métrica clara y objetiva para evaluar a los candidatos.
Apostar por las mejores certificaciones de inglés te permite presentarte con una confianza distinta, sabiendo que tu nivel no es una percepción personal, sino una realidad avalada por expertos internacionales.
Ese papel que recibes tras el examen es, en realidad, un seguro de vida para tu carrera que elimina cualquier ambigüedad en tu perfil profesional.
El prestigio detrás de la certificación correcta
No todos los exámenes tienen el mismo propósito ni el mismo prestigio en cada lugar. Si analizas cuál es el título de inglés más reconocido, verás que la respuesta varía según busques empleo en un despacho en Londres, una universidad en Berlín o una oposición en tu ciudad.
- Reconocimiento institucional: las entidades oficiales confían en exámenes que han demostrado su rigor durante décadas.
- Ventaja competitiva: en igualdad de condiciones, un candidato con una titulación sólida siempre tendrá prioridad sobre uno que solo afirma tener buen nivel.
- Objetivos migratorios: si tu sueño es trabajar en países como Canadá o Australia, verás que el certificado no es opcional, sino un requisito legal indispensable para tu visado.
Un camino diseñado a tu medida
Sentirse abrumado ante tantas siglas y opciones es natural, ya que cada examen responde a un perfil distinto, desde el académico hasta el puramente profesional. Por eso, entender cuál es el mejor certificado de inglés empieza por definir tu objetivo real y el uso que le darás a corto y largo plazo.
A menudo, la opción con más renombre no tiene por qué ser la más adecuada para ti. Quizás priorices un título que no caduque nunca o necesites resultados urgentes para una solicitud inmediata.
Lo fundamental es elegir con criterio, sabiendo que cada minuto de preparación es una inversión directa en tu crecimiento y en tu libertad para moverte por el mundo.
Qué certificado de inglés es mejor según tu objetivo personal
Tu elección no debería depender de modas o de lo que han hecho otros, sino de dónde te visualizas dentro de un año. No tiene sentido dedicar meses a un examen académico para Estados Unidos si tu meta real es puntuar en una oposición o trabajar en una empresa local.
Antes de matricularte, analiza con calma qué certificado de inglés es mejor para tu camino específico. Un pequeño error ahora podría obligarte a repetir todo el proceso más adelante simplemente porque la institución de destino no acepta el formato que elegiste.
Tu pasaporte para estudiar en el extranjero
Si tu sueño es conseguir una plaza en una facultad internacional o solicitar una beca de movilidad, tu enfoque debe ser puramente académico. Las universidades necesitan tener la certeza de que podrás seguir el hilo de una lección magistral, redactar ensayos con solidez y participar en debates complejos sin quedarse atrás.
- IELTS academic: suele ser la opción favorita en Europa, Reino Unido o Australia. Es un examen que valora con mucha precisión cómo resumes información y cómo te expresas por escrito en contextos formales.
- TOEFL ibt: si tienes la mirada puesta en Estados Unidos o Canadá, este es tu aliado. El TOEFL se realiza íntegramente por ordenador y está muy bien valorado por su capacidad para simular situaciones reales de un campus universitario.
- Cambridge C1 advanced o C2 proficiency: estas titulaciones gozan de un prestigio enorme y, a diferencia de otros, no tienen una fecha de caducidad técnica en el título, aunque algunas instituciones prefieren que el examen sea reciente.
El impulso que tu carrera profesional necesita
En el día a día de una oficina, la agilidad cuenta más que la teoría pura. Las empresas buscan profesionales capaces de gestionar una crisis por teléfono, redactar correos electrónicos claros o liderar una presentación ante clientes extranjeros con soltura.
- Toeic: muchas multinacionales lo ven como el mejor certificado de inglés para el entorno laboral. El TOEIC se centra en el lenguaje de los negocios, las finanzas y el comercio, lo que lo hace muy atractivo para el sector privado.
- Linguaskill: el certificado Linguaskill es una alternativa fantástica si necesitas una acreditación rápida. Al ser modular y digitales, te permiten obtener tus resultados en cuestión de días para adjuntarlos a esa oferta de empleo que acaba de salir.
El camino de las oposiciones y el sector público
Si buscas la estabilidad de una plaza pública en España, tus prioridades cambian. Aquí lo que importa es la validez legal y que cuentes con uno de los certificados de inglés oficiales en españa que aparezca de forma explícita en las bases de tu convocatoria. Saber cuál es el título de inglés más reconocido en tu boletín oficial te ahorrará muchos quebraderos de cabeza.
- APTIS del british council: se ha ganado un hueco entre las mejores certificaciones de inglés para docentes y opositores por ser económico y muy rápido. El APTIS es un examen muy práctico que muchas comunidades autónomas aceptan para la habilitación lingüística.
- Escuela Oficial de Idiomas (eoi): sus certificados son un clásico en nuestro país. Tienen la ventaja de ser títulos permanentes y gozan de un reconocimiento total en cualquier proceso de la administración pública española.
Un nuevo comienzo en otro país
A veces, el motivo para examinarte es un trámite migratorio. Los gobiernos de países como Reino Unido, Canadá o Australia tienen requisitos legales muy específicos y no aceptan cualquier examen para conceder un visado de trabajo o residencia.
- IELTS general training: a diferencia de su versión académica, esta modalidad se enfoca en situaciones de la vida cotidiana y laboral básica, siendo el estándar de oro para mudarse a destinos de habla inglesa.
Tener claro cuál es el mejor certificado de inglés para ti depende totalmente de tus planes a corto y medio plazo. Una vez que identifiques quién va a leer tu título, el resto del camino se vuelve mucho más sencillo y productivo.
Las mejores certificaciones de inglés: análisis detallado
Cuando empiezas a investigar opciones, es muy fácil sentirse abrumado por la cantidad de siglas y nombres comerciales que prometen ser la solución definitiva. Sin embargo, en la práctica, sólo unas pocas instituciones cuentan con el respaldo necesario para que tu inversión de tiempo y dinero valga realmente la pena.
Entender qué certificado de inglés es mejor para ti requiere mirar más allá del nombre y analizar cómo se adapta cada examen a tu forma de estudiar y a tus metas de futuro.
No se trata solo de elegir una marca prestigiosa, sino de encontrar el formato donde te sientas con más confianza para demostrar todo lo que sabes.
Cambridge english: la referencia de toda la vida
Si has estudiado en España, es casi seguro que hayas oído hablar de estos títulos. A través de un curso de inglés certificado Cambridge, accederás a un enfoque que premia el aprendizaje progresivo y sólido, evaluando con lupa tu capacidad para leer, escribir, escuchar y hablar con naturalidad.
- Títulos para siempre: uno de sus mayores atractivos es que estos certificados no tienen una fecha de caducidad oficial. Esto los convierte, a ojos de muchos, en la mejor opción si buscas una acreditación que te acompañe durante toda tu vida laboral.
- Un examen para cada etapa: a diferencia de los formatos multinivel, aquí te presentas a un nivel específico, como el B2 First o el C1 Advanced, lo que te permite preparar objetivos muy concretos.
- Prestigio internacional: sigue siendo, para una gran parte de las empresas en Europa, el título de inglés más reconocido por su rigor y la profundidad de sus pruebas.
IETLS: la llave para moverte por el mundo
Este examen es el compañero ideal si tienes en mente vivir una temporada fuera o necesitas un visado de trabajo. Lo que hace especial al IELTS es que no apruebas o suspendes, sino que obtienes una puntuación que sitúa tu nivel en una escala global.
- Un toque más humano: la prueba de expresión oral se hace cara a cara con un examinador real. Si te pone nervioso hablarle a una máquina, esta cercanía puede ayudarte a que la conversación fluya mejor.
- Versatilidad total: puedes elegir la versión académica si vas a la universidad o la general si tu objetivo es laboral o migratorio.
- Rapidez logística: si optas por la versión en ordenador, los resultados suelen llegar en menos de una semana, algo ideal si tienes prisa por entregar tu documentación.
TOEFL: el estándar para el entorno universitario
Si tu meta está en Estados Unidos o en instituciones que siguen el modelo educativo norteamericano, el TOEFL es tu mejor apuesta. Al realizar un curso de inglés con certificación TOEFL, te preparas para un examen muy integrado; por ejemplo, puede que tengas que escuchar una clase y luego escribir un texto relacionando lo oído con lo leído.
- Ambiente académico: todo el contenido del examen está diseñado para que te sientas como si ya estuvieras en un campus universitario, tratando temas de ciencia, arte o historia.
- Formato digital: se realiza íntegramente por ordenador, lo que exige una buena capacidad de mecanografía y concentración frente a la pantalla.
- Reconocimiento masivo: aunque nació en América, hoy figura entre las mejores certificaciones de inglés en todo el planeta, aceptada por miles de instituciones de prestigio.
Oxford Test of English y Linguaskill: la tecnología a tu favor
Para quienes buscan algo más dinámico y menos rígido que los exámenes tradicionales, estas opciones modernas son una excelente noticia. Utilizan sistemas adaptativos que ajustan la dificultad de las preguntas según tus respuestas anteriores, algo fundamental al preparar Linguaskill online, ya que hace que la experiencia sea mucho más personalizada.
- Resultados en tiempo récord: puedes tener tu informe de nivel en apenas 48 horas, una ventaja imbatible si te ha pillado el toro con algún plazo.
- Exámenes por módulos: si por lo que sea no alcanzas la nota que querías en una parte específica, como el “speaking”, puedes repetir solo esa sección sin tener que volver a examinarte de todo.
TOEIC: el especialista en el mundo de los negocios
Si lo tuyo es el entorno corporativo, quizás no necesites demostrar que sabes hablar de literatura o astronomía. El TOEIC se centra exclusivamente en el inglés que se habla en las oficinas, en las reuniones de marketing y en los viajes de negocios.
- Foco profesional: muchas multinacionales y escuelas de negocios lo consideran el mejor certificado de inglés para comprobar que un empleado es operativo en el día a día de la empresa.
- Flexibilidad de evaluación: permite examinarte de las partes que realmente necesites certificar, lo que lo hace muy eficiente para perfiles ejecutivos.
Trinity: comunicación y fluidez práctica
Si buscas una evaluación centrada en la interacción real más que en la teoría rígida, los exámenes de Trinity College London son tu mejor opción. Su metodología prioriza que seas capaz de usar el idioma con soltura en situaciones cotidianas.
- Prioridad oral: sus pruebas ISE y GESE simulan conversaciones auténticas, otorgando un peso fundamental a tu capacidad para hablar y escuchar.
- Temas propios: tienes la libertad de preparar un tema que te apasione para defenderlo ante el examinador, lo que hace que tu discurso sea mucho más personal y fluido.
- Validez oficial: es un certificado de inglés plenamente reconocido en España por universidades y empresas, ideal si prefieres un enfoque más humano y menos mecánico.
Elegir entre las mejores certificaciones de inglés depende de que encuentres ese equilibrio entre lo que te pide tu destino y el formato en el que tú te sientas más cómodo. Una vez que tienes clara la institución, el resto es solo cuestión de preparación y confianza.
Comparativa técnica: precio, duración y dificultad
A la hora de tomar una decisión definitiva, los factores logísticos y económicos suelen ser los que inclinan la balanza hacia un lado u otro.
No basta con saber qué certificado de inglés es mejor por su prestigio; es fundamental entender cuánto tiempo habrá que invertir en la prueba, qué inversión económica supone y durante cuánto tiempo se podrá hacer uso de ese título antes de que pierda su validez oficial.
Cada institución gestiona estos parámetros de forma distinta, por lo que realizar un análisis comparativo previo permite planificar la preparación con una visión mucho más clara de los recursos necesarios.
Inversión económica: las tasas de examen en 2026
El coste de las tasas de examen puede variar significativamente dependiendo del país y del centro examinador elegido. Aunque los precios fluctúan, se puede establecer un rango general que ayuda a presupuestar esta inversión en formación.
- Exámenes de Cambridge: el precio suele escalar a medida que sube el nivel del mcer. Un examen de nivel B2 suele rondar los 200 euros, mientras que el C2 puede superar los 230 euros. Se percibe como una inversión de gran valor por su carácter permanente.
- IELTS y TOEFL: estos exámenes tienen un coste algo superior, situándose habitualmente entre los 220 y los 260 euros. Su precio suele ser el mismo independientemente de la nota que se pretenda alcanzar, ya que son pruebas multinivel.
- Opciones económicas: títulos como APTIS o linguaskill son considerablemente más baratos, con precios que oscilan entre los 80 y los 120 euros. Esto los posiciona como las mejores certificaciones de inglés para quienes necesitan acreditar un nivel de forma urgente y con un presupuesto ajustado.
La vigencia de los títulos: ¿caducan realmente?
Este es uno de los puntos que más confusión genera entre los candidatos. Es vital distinguir entre la validez que otorga la institución emisora y la que exige la entidad que recibe el certificado.
- Validez permanente: los títulos de Cambridge y de la Escuela Oficial de Idiomas no tienen fecha de caducidad. Una vez que se obtienen, son tuyos para siempre. Sin embargo, muchas universidades y empresas pueden solicitar que el título no tenga más de dos o tres años de antigüedad para asegurar que el nivel se mantiene fresco.
- Validez limitada: el IELTS Y el TOEFL tienen una vigencia oficial de dos años. Pasado ese tiempo, los resultados desaparecen de las bases de datos oficiales y dejan de ser válidos para trámites migratorios o académicos. Si buscas cuál es el título de inglés más reconocido para una residencia permanente, deberás tener muy presente este calendario.
Formato y duración de las pruebas
La resistencia física y mental durante el examen también es un factor determinante. La duración de las sesiones varía según la profundidad de las habilidades que se evalúen.
- Sesiones extensas: los exámenes tradicionales de Cambridge, IELTS y TOEFL suelen durar entre tres y cuatro horas. Requieren una gran capacidad de concentración y una preparación específica para gestionar el cansancio.
- Formatos ágiles: el Oxford Test of English o Linguaskill han reducido estos tiempos a unas dos horas aproximadamente. Al ser pruebas digitales y adaptativas, son mucho más directas y menos agotadoras para el candidato.
El reto de la dificultad: ¿cuál es el mejor certificado de inglés para aprobar?
La dificultad es un concepto subjetivo que depende más del perfil del estudiante que del examen en sí. No obstante, se pueden observar ciertos patrones en la estructura de las pruebas.
- Exámenes de nivel fijo: en Cambridge, si te presentas al C1 advanced y no alcanzas la puntuación mínima, podrías quedarte sin título o recibir uno de nivel inferior. Esto añade una presión extra durante la preparación.
- Exámenes multinivel: en pruebas como IELTS o TOEFL, nunca se suspende; simplemente recibes una puntuación que te sitúa en un nivel u otro. Esto suele generar menos ansiedad, aunque alcanzar las notas más altas requiere una precisión técnica muy elevada.
- Pruebas adaptativas: los exámenes modernos que ajustan la dificultad de las preguntas según tus aciertos permiten que la experiencia sea menos frustrante, ya que el sistema busca constantemente tu límite real de competencia sin bloquearte con tareas imposibles.
Cómo elegir el examen ideal para ti: el test de las tres preguntas
Llegados a este punto, resulta evidente que no existe una respuesta única y universal cuando se busca determinar qué certificado de inglés es mejor. La elección perfecta es aquella que se alinea con las circunstancias actuales y, sobre todo, con los planes a largo plazo del interesado.
Para evitar el riesgo de invertir tiempo y recursos en una titulación que no cumpla con su propósito, conviene aplicar un filtro de selección basado en tres pilares fundamentales: el objetivo, el destino y los recursos disponibles.
Al responder con sinceridad a estas cuestiones, la duda sobre cuál es el mejor certificado de inglés se disipa, dejando paso a una hoja de ruta clara y eficiente.
Qué finalidad persigues con la titulación
El propósito es el factor que debe guiar cualquier decisión académica. Definir la intención principal permite descartar opciones que, aunque prestigiosas, podrían resultar innecesarias para un caso particular.
- Crecimiento académico de largo recorrido: si se busca una formación profunda y se desea un título que refleje un dominio exhaustivo de la gramática y el vocabulario, las mejores certificaciones de inglés de nivel fijo son la opción lógica.
- Urgencia administrativa: cuando el objetivo es simplemente acreditar un nivel para cerrar un expediente universitario o presentarse a unas oposiciones con un plazo de entrega inminente, la prioridad debe ser la rapidez del examen y la entrega de resultados.
- Evaluación de progreso personal: si no se necesita presentar el documento ante ninguna entidad externa, pero se desea conocer en qué punto se encuentra el aprendizaje, los exámenes multinivel ofrecen una radiografía muy precisa de las fortalezas y debilidades.
Cuál es el destino geográfico o profesional
La geografía y el sector profesional imponen sus propias reglas de juego. Antes de formalizar la matrícula, es imperativo consultar las bases específicas de la institución de destino o contactar con su departamento de admisiones para asegurar la compatibilidad.
- Preferencias territoriales: en entornos de influencia británica o europea, los exámenes de Cambridge y el IELTS suelen llevar la delantera. Por el contrario, en el mercado norteamericano, el TOEFL sigue siendo, para la mayoría de instituciones, el título de inglés más reconocido y valorado.
- Exigencias del sector laboral: las empresas tecnológicas o de ingeniería suelen ser más flexibles y valoran la capacidad comunicativa real, mientras que los despachos de abogados o las instituciones diplomáticas exigen certificaciones que garanticen un nivel de precisión y formalidad extremo.
De qué recursos dispones para la preparación
La logística es la base sobre la que se asienta el éxito de cualquier prueba oficial. Ser realista con los recursos propios evitará frustraciones y abandonos a mitad del proceso de estudio.
Gestión del tiempo disponible
Es necesario valorar tanto el tiempo necesario para preparar el examen con garantías como el plazo en el que se requiere recibir el certificado físico o digital. Preparar un C1 de nivel fijo requiere meses de estudio estructurado, mientras que un examen adaptativo puede abordarse con un entrenamiento más intensivo y breve si ya se posee la base necesaria.
Disponibilidad presupuestaria
Se debe considerar no solo el precio de la tasa de examen, sino también el coste de los materiales de preparación o las clases de refuerzo.
A menudo, lo que inicialmente parece el mejor certificado de inglés por su bajo coste puede resultar menos rentable si el reconocimiento del mismo es limitado y obliga a examinarse de nuevo en el futuro por exigencias de terceros.
La decisión final como equilibrio entre prestigio y practicidad
Tras analizar estos puntos, la elección se convierte en una cuestión de equilibrio. Si se busca una inversión segura para toda la vida, los modelos tradicionales son la referencia. Si la meta es cruzar fronteras para trabajar o estudiar en el extranjero de forma inmediata, las pruebas multinivel son las herramientas más eficaces.
Si la prioridad es la agilidad dentro del territorio nacional, las nuevas opciones digitales cumplirán con creces las expectativas de cualquier candidato.
Consejos expertos para aprobar a la primera
Superar con éxito una prueba de certificación no depende exclusivamente del nivel de lengua que poseas, sino de tu capacidad para entender y dominar la mecánica específica de cada examen.
Muchos candidatos con excelentes aptitudes no logran el resultado esperado por no haber entrenado la gestión del tiempo o por desconocer los criterios exactos con los que serán evaluados.
Por ello, una vez que has decidido qué certificado de inglés es mejor para tus metas, el siguiente paso es trazar un plan de preparación inteligente que combine el refuerzo de tus competencias lingüísticas con un conocimiento técnico profundo de la prueba.
La importancia de los simulacros en condiciones reales
Realizar ensayos completos es, probablemente, el factor que más influye en el éxito final. No basta con hacer ejercicios sueltos; necesitas enfrentarte al examen de principio a fin, tal y como sucederá el día de la cita oficial.
- Control estricto del cronómetro: practicar con un reloj al lado te ayuda a saber cuántos minutos puedes dedicar a cada lectura o redacción sin comprometer el resto de las secciones.
- Gestión de la fatiga: algunas pruebas pueden durar varias horas. Acostumbrar a tu cerebro a mantener el foco durante ese tiempo es vital para no cometer fallos de atención en los últimos ejercicios.
- Paso de respuestas a la hoja oficial: si haces el examen en papel, reserva siempre diez minutos finales para trasladar tus soluciones. Muchos alumnos suspenden simplemente por no haber previsto este tiempo y dejar la hoja de respuestas vacía.
Estrategias por competencias para maximizar tu nota
Cada bloque del examen requiere una mentalidad distinta. Conocer en qué destrezas destacas más te servirá para compensar posibles debilidades y asegurar tu aprobado.
Comprensión lectora y auditiva
En estas partes, la clave no es entender cada palabra, sino captar el sentido global y detectar sinónimos. Los exámenes suelen evitar las repeticiones literales; por tanto, si escuchas una palabra exacta en el audio, desconfía, ya que suele ser una distracción. Busca siempre la idea que se expresa con palabras diferentes.
Expresión escrita y oral
Aquí se premia la estructura y la capacidad de desarrollar ideas. En el “writing”, dedica siempre un par de minutos a organizar tus párrafos antes de lanzarte a escribir. En el “speaking”, trata de no dar respuestas cortas de tipo “sí” o “no”; justifica siempre tus opiniones y trata de usar un registro natural pero cuidado.
Errores comunes que debes evitar el día del examen
Incluso con una base sólida, existen fallos recurrentes que pueden restarte puntos muy valiosos. Estar prevenido te dará una ventaja competitiva enorme.
- No leer las instrucciones con calma: es el error más frecuente. A veces se te pide que elijas dos opciones o que no superes un número determinado de palabras. Si no cumples la instrucción, la respuesta será nula aunque el contenido sea correcto.
- Dejar espacios en blanco: en la inmensa mayoría de las pruebas oficiales, las respuestas incorrectas no restan puntos. Si tienes dudas, intenta responder por deducción o intuición; siempre será mejor que un cero garantizado.
- Traducir mentalmente desde el español: esto suele llevar a errores en las colocaciones (palabras que suelen ir juntas) y en el uso de los tiempos verbales. La clave es exponerte al idioma semanas antes para que las estructuras te salgan de forma automática.
Conclusión: tu camino hacia el éxito con la certificación ideal
Llegar al final de este recorrido significa que has dado el paso más importante: informarte con calma para tomar una decisión basada en datos reales y no en suposiciones.
Como has podido comprobar, no existe una respuesta única cuando intentas determinar qué certificado de inglés es mejor, sino que la elección acertada nace de la armonía entre tus propias aspiraciones y las exigencias de la institución que recibirá tu título.
En nuestra academia de inglés para adultos My English School entendemos perfectamente que este proceso puede generar algo de vértigo pero contar con el apoyo adecuado y un método centrado en tu comunicación real transforma lo que parece un examen difícil en una oportunidad de crecimiento que disfrutarás de principio a fin.
Un repaso final para elegir con total seguridad
Antes de formalizar tu inscripción, conviene que repases mentalmente los puntos clave que hemos tratado. La idea es que tu elección sea estratégica para que aproveches al máximo tanto tus horas de estudio como tu inversión económica.
- Si buscas un título para toda la vida y prestigio en Europa: las certificaciones de Cambridge siguen siendo el estándar de oro por su carácter permanente.
- Si tu meta es la movilidad internacional, universidades extranjeras o visados: el IELTS o el TOEFL te ofrecen la precisión y el reconocimiento global que necesitas.
- Si necesitas rapidez y ahorro para procesos dentro de España: opciones como APTIS o Linguaskill se posicionan como las mejores certificaciones de inglés por su enfoque práctico y sus resultados inmediatos.
- Si tu prioridad es el mundo de la empresa: el TOEIC te permitirá demostrar tu solvencia en reuniones de negocios y entornos corporativos internacionales.
El valor de aprender a tu ritmo
En My English School apostamos por una metodología donde tú eres el protagonista, combinando flexibilidad horaria con una inmersión lingüística que te garantiza usar el idioma con seguridad en tu día a día.
Saber cuál es el título de inglés más reconocido es un gran comienzo, pero la verdadera diferencia la marca tu capacidad para defender ese nivel en una charla real.
Tu lista de verificación antes de empezar
Para que te lances a por tu objetivo con total tranquilidad, te sugerimos que hagas este último chequeo rápido. Así te asegurarás de que no queda ningún cabo suelto en tu planificación.
- Requisitos de destino: ¿has confirmado en la web oficial de tu universidad o empresa que aceptan exactamente el examen que tienes en mente?
- Calendario de resultados: ¿recibirás el certificado a tiempo para ese plazo de entrega que tienes en el calendario?
- Tu formato ideal: ¿te sientes con más soltura haciendo la prueba por ordenador o eres de los que prefiere el papel y el bolígrafo de toda la vida?
- Punto de partida: ¿has realizado ya un test de nivel de inglés gratis online para conocer tu nivel real y no presentarte a una prueba que te quede demasiado grande o pequeña?






